Hablando de asuntos en los que jamás hemos estado de acuerdo con mi entrañable amiga P., esta vez sobre una cuestión bloguística, una anoche me comentó "¿por qué no dices que Marianela es uno de tus libros favoritos?". Sí, suelo olvidarlo. Es más, omitir una obra del olvidado Benito Pérez Galdós, en esta época en que practicamente nadie sabe de su existencia (más aún con todas las reformas currículares a la educación), constituye una falta hacia mi historial literario que puede tener su principio en la discusión que hemos mantenido desde la niñez misma: ¿quién es el culpable de la muerte de Nela?Al leer el libro "Marianela", ambas acabamos concibiendo dos muy distintas ideas acerca del final de la novela. Mi querida P., siempre ha sostenido que Pablo Penáguilas es el culpable del atroz deceso de la protagonista, pues al ser devuelta la visión a sus ojos antes ciegos, debió haber actuado tal como actuó siempre con Nela y con todos, como cuando habitaba en la oscuridad misma, sin haberse dejado impresionar por el descubrimiento de la belleza en todas sus formas físicas. Por mi parte, creo que no existe un culpable identidentificable en muerte de la mal nutrida e ignorante muchachilla, pues Pablo al poseer la capacidad de ver por primera vez, dejose guiar por sus instintos y no por su razón, situación que justifico desde el momento que comprendo la volubilidad de ser humano. Además, la misma Nela fue quien por vergüenza de ella misma se alejó. El padre de Pablo consideró que lo mejor para sus intereses, para su hijo y para la misma Nela, era que ella tomara distancia. Recordemos, que cuando Pablo recobró la vista, ¿a quién fue la primera persona que pidió ver?, ¿podemos culparlo por serle obediente en extremo a su padre?, ¿podemos?.
Sí, sé que el le había jurado amor eterno, casarse con ella. Sé que Pablo Penáguilas finalmente no cumplió. Pero Pablo Penáguilas no fue el culpable de la vida miserable que vivó Nela, sin padres, sin amigos, ni de que esa familia que mal le prestaba techo para dormir fuera tan poco compasiva con la pobre. Él no tuvo la culpa de que Nela fuera una mujer ignorante, llena de los mitos más absurdos en la cabeza. Él no fue el culpable de que ella, independiente de las razones que tuviera, se autolimitara, se sintiera un monstruo, no quisiera ser vista por él. Y finalmente cuando la vio, la Nela estaba muriendo de pobreza e ignorancia. Hay que ponrse en el lugar de Pablo en ese momento, cuando ve un pequeño bulto maltrecho temblando bajo una cobija, sin saber que era su amiga, la que él pidió ver en primer lugar cuando recuperó el sentido de los ojos y que siempre le negaron. ¿Acaso fue cruel con ella en ese momento, en su último respiro?. No lo creo.
Para terminar mi defensa de Pablo Penáguilas, quien creo sólo es imputable por el delito de volubilidad humana tradicional, diré que el trasfondo de la novela de Pérez Galdós, iba más allá de este simple intercambio de argumentos (aunque la única disparando aquí son yo). Acá, como en toda su obra, quiso dejar en evidencia la miseria del bajo pueblo español de finales de siglo XIX, en especial la situación de los trabajadores de las minas, practicamente esclavos de los dueños de la tierra, y más allá, evidenció la decadencia generalizada de una sociedad a la que él pertenecía, con mucha vergüenza.
Asumo que nuestras distintas experiencias de vida jamás me podrán poner de acuerdo en este tema con mi querida P. Sin embargo, Pablo Penáguilas, quedas absuelto del cargo de amiguicidio simple en segundo grado. Al menos, por gracia de esta humilde servidora.
1 comentario:
Estoy de acuerdo con los argumentos en defensa de Pablo. Creo que nadie podría enamorarse solo del corazón, también debe existir algo mas que nos llame la atención de otra persona(me refiero a un atributo físico) y considerando el aspecto descrito sobre Marianela, creo que Pablo facilmente se iba a desencantar. Quizá él la imaginaba bella y su imágen acabaría con la proyección de su amor. Además,¿que posibilidad quedaba para Marianela si ni siquiera se atrevió a presentarse en un mejor estado que antes de morir?
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